ESPAÑA ES EJEMPLO DE LA REINCORPORACIÓN A LA PRÁCTICA DEPORTIVA TRAS EL COVID 19

- en Salud

La Sociedad Española de Medicina del Deporte y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España han elaborado una guía de reincorporación a la práctica deportiva en el deporte de competición, en este período de pandemia por el coronavirus.

Se trata de una versión inicial que, en función de que se incorporen nuevos conocimientos, lo normal es que se vaya modificando, y está supeditada a las directrices que se puedan hacer desde el Ministerio de Sanidad.

Se remarca que estas normas no son de aplicación para los sanitarios de la entidad deportiva que tienen que seguir las específicas por su condición, insistiendo que el reinicio del entrenamiento no puede realizarse de forma brusca, debiéndose potenciar el entrenamiento físico al aire libre, limitando gimnasios y espacios cerrados en esta fase inicial.

Resaltando diez aspectos esenciales:

  1. Se destacan deportes de alto riesgo, ante mayor contacto y posibilidad de contagio: baloncesto, balonmano, fútbol americano, rugby, boxeo, y artes marciales (judo, karate, kickboxing, etc.); el padel se considera de riesgo intermedio. 
  2. Sólo se puede permitir a los deportistas el reinicio de su práctica deportiva en la fase de preparación física general
  3. Los deportes de riesgo medio y alto sólo pueden realizar preparación física individual y otras técnicas que no impliquen contacto con otra persona, manteniendo unas pautas de protección e higiene, destacando que los deportistas llevarán su mascarilla y guantes, manteniendo una distancia mínima de 6 metros, siempre que lo permita la práctica de su actividad. 
  4. Las acciones conjuntas se harán en grupos reducidos y por turnos
  5. Aquellos deportistas con antecedentes de enfermedad leve (no hospitalizada) relacionada con COVID-19 confirmada o sospechada, la guía recomiendo realización de electrocardiograma (ECG), y si hay modificaciones con los previos (en caso de disponerlo), habrá que consultar con un cardiólogo del deporte para realizar ecocardiograma y prueba de esfuerzo. 
  6. Los deportistas que hayan tenido una afectación moderada o grave por COVID19 (hospitalizados), será necesaria una evaluación integral antes de reincorporarse al deporte, junto con un cardiólogo deportivo, con evaluación de biomarcadores de sangre, ECG, ecocardiografía, prueba de esfuerzo y holter de ECG. 
  7. Se recomienda no realizar tratamientos manuales (masaje, estiramientos, etc…) y los tratamientos de rehabilitación, como son las técnicas de fisioterapia. Sólo se harán en casos indispensables, con las medidas de prevención y evitando el contacto físico. 
  8. Esencial mantener distancias de seguridad en caso de correr o salir con la bicicleta, tal y como hemos remarcado en post previos: un corredor mantendrá una distancia de 5-6 metros con su precedente en carrera moderada y de 10 metros en carrera intensa. En los cruces y adelantamientos, la distancia de seguridad en sentido horizontal hay que aumentarla a 3 metros, y si lo que se hace es ciclismo, debe distanciarse 20 metros respecto al precedente, en velocidad media, y más de 30 en velocidad elevada. 
  9. Desde el principio de la pandemia se ha insistido en las medidas higiénicas, como son la limpieza de manos con agua y jabón o soluciones de alcohol diluido, evitando en lo máximo no tocarse cara, ojos, nariz, boca. Evitar contactos, saludos, etc. 
  10. ¿Qué hacemos con la ropa de entrenamiento? Guardarla en una bolsa de plástico hermética y lavarla independientemente del resto de la ropa, y a temperatura 60º, y el calzado empleado deberemos desinfectarlo.

Esta guía ha sido elaborada por la Sociedad Española de Medicina del Deporte, la Organización Médica Colegial de España y  el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, quienes tienen más de 100 años comprometidos con la sociedad y los médicos.

La publicación de la «Guía de reincorporación a la práctica deportiva en el deporte de competición» presentada por la Sociedad Española de Medicina del Deporte y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos . Tiene un doble objetivo: Minimizar el número de contagios por el Covid-19 y las lesiones de los deportistas, que llevan tiempo sin poder entrenar.

La pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, por su virulencia, capacidad de transmisión y elevada morbi-mortalidad causando por el COVID-19, ha afectado de una forma insospechada a todos los ámbitos de la sociedad, entre ellos al deporte en todas sus manifestaciones.

Una vez iniciada la desescalada de las extremas medidas de contención de la infección, ha llegado el momento de la reincorporación a la práctica deportiva que no se puede hacer de otra manera que desde el doble objetivo de la protección de la salud del deportista y, lo que es más importante, de la protección de la salud del conjunto de la sociedad, por lo que las recomendaciones de reincorporación deportiva no se pueden plantear más que contemplando estos dos principios inviolables.

Además del principal objetivo de esta guía, el de minimizar los contagios por virus SARS-CoV-2, no se debe olvidar como objetivo secundario el de minimizar la incidencia lesional en unos deportistas sometidos a un largo desentrenamiento.

La reincorporación a la práctica deportiva requiere un explícito compromiso personal de todos los implicados (deportistas, técnicos, directivos y cualquier otra persona integrante del conjunto de actores implicados en el deporte), por lo que deberán controlar su estado de salud y se abstendrán de asistir o participar en su centro deportivo o lugar de entrenamiento ante la más mínima duda de estar afectado por la infección o de haber entrado en contacto con personas infectadas de la misma, porque es indispensable separar a estas personas del grupo deportivo para preservar la salud individual y colectiva.

La protección de la salud, al menos desde el punto de vista médico, no entiende de preferencias, por lo que esta guía de recomendaciones es de utilidad para todos los deportistas de competición (profesionales, alto nivel, federados y aficionados). En caso de que exista alguna consideración específica referida a alguno de estos grupos, se indicará convenientemente.

Este momento exige una gran prudencia debido al desconocimiento de los efectos de la pandemia y también, debido a que la actividad física realizada en condiciones de alta intensidad y de gran volumen, que es la forma en la que suelen entrenar la mayoría de los deportistas de competición, tiene un impacto inmunológico negativo por lo que, al menos desde un punto de vista teórico, situaría al deportista ante un mayor riesgo de infección. Por ello, es imprescindible extremar las medidas de protección y de seguridad.

La reincorporación a la práctica deportiva depende de varios factores, el más importante es la situación clínica de los deportistas y resto de personal de asistencia al entrenamiento, pero también el tipo de deporte, grado de contacto físico, lugar y medio de realización, condiciones de entrenamiento y posibilidad de poder cumplir con todas las recomendaciones de prevención, entre otros.

Además, los conocimientos que se van adquiriendo son variados, complejos y cambiantes, por lo que se consideran necesarias dos medidas de enorme importancia. La primera, nombrar a un médico especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte como responsable de que la entidad deportiva y sus componentes cumplan con las normas establecidas y, la segunda, establecer un sistema obligatorio, constatable y que confirme las actividades que se hagan, de formación sobre medidas de prevención de la infección por coronavirus.

SEMED y CGCOM han señalado que se trata de un documento inicial que, en función de que se incorporen nuevos conocimientos, se irá modificando cuando sea necesario y que, por otra parte, está supeditada a las directrices que se puedan hacer desde el Ministerio de Sanidad.

Para acceder a la guía, ingrese aquí.

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